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No puedes imaginar cuanto te quiero, ahora los relojes pararán. Tú acercándote a mi pelo, tú y tu mirada otra vez...

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domingo, 28 de noviembre de 2010

Tu sonrisa es mi felicidad.

- Tu sonrisa es mi felicidad y tu aliento mi aire. Y cuando hace frío, y mi cuerpo tirita, tus brazos son mi calor. Te quiero. Te necesito. ¿Tienes idea de lo maravilloso que es eso? Es levantarme por ti y acostarme sonriendo sabiendo que te veré mañana. Que estaremos juntos, si no para siempre, por lo menos hasta que el fuego de nuestro amor se apague por una nevada. Pero aun entonces nos acordaremos el uno del otro como lo hacemos hoy. Porque contigo el miedo desaparece y cada día hay algo nuevo que descubrir. Eres todos esos pequeños detalles: Rosas, canciones, sonrisas, gritos, lágrimas, manos, palabras y silencios. Y hasta respirar debajo del agua se hace posible. Eres mis razones y mis motivos. Eres el porqué de lo que hice, lo que hago y lo que haré...
Y entonces él la besó como aun no lo había hecho nunca.

sábado, 10 de julio de 2010

No necesito un tercer pulmón para saber que eres la única

- ¿Sabes? Te necesito para respirar, porque eres como mi tercer pulmón. El que me recuerda que después de la sistole va la diastole y luego vuelta a empezar. Que hay que coger aire muy hondo y soltarlo despacito y evitar que el corazón lata tan fuerte que pueda explotar. ¿Y sabes que es lo peor, Marcos? Que a veces creo que tú no lo ves, que te arrepientes de haberte quedado conmigo y no haberte largado a Argentina, a rehacer tu vida.
- Mira Lu, a mi no me hace falta un tercer pulmón, ni que seas tú la que me recuerdes que después de la diastole, va la sístole, porque sé a ciencia cierta y con los ojos bien cerrados que eres tú la persona que he estado esperando toda mi vida, a la única que necesito. Porque si el mundo se rompiese ahora mismo y solo quedasemos tú y yo, me daría igual..

sábado, 6 de marzo de 2010

Prométeme la luna y las estrellas aunque sean imposibles.

- Marcos, prométeme una cosa.
- ¿El qué?
- Prométeme que me seguirás amando incluso cuando se te vayan las ganas de quererme.
- Te lo prometo.
- Y prométeme que si algún día quieres alejarte mucho de mi lo harás, pero que no me soltarás la mano.
- Te lo prometo, amor..

viernes, 15 de enero de 2010

Cierra los ojos e imaginatelo...

- ¿Marcos, no piensas a veces que te gustaría escapar?
- ¿Escapar? ¿Escapar donde?
- Irte lejos, muy lejos. A un sitio en el que nadie te conozca, nadie sepa tu nombre y puedas andar con libertad. Un sitio sin prejuicios, sin jueces, sin maltratos, sin insultos, ni frases que hacen daño. A un sitio donde se pueda rozar con la yema de los dedos el sol, las estrellas y la luna. Sobretodo la luna. Y la felicidad. Sí, la felicidad. Un lugar donde la felicidad sea pan de cada día, como el respirar, que salga sola y que todo se llene de carcajadas alegres. ¿No te encantaría?
- Claro. Pero si tú no estuvieses en ese mundo no me gustaría nada de nada.

viernes, 1 de enero de 2010

Quédate conmigo.

- No te vayas.
- ¿Qué?
- Por favor, no te vayas.
- ¿A dónde me voy a ir?
- No te vayas a Argentina.
- ¿Cómo te has enterado?
- Eso da igual, no te vayas por dios. No voy a poder aguantarlo. Sé que siempre te he negado cosas que tú querías, sé que nunca he aceptado algo más que una amistad y no tengo derecho a pedírtelo, pero no quiero que te vayas, te necesito.
Silencio.
- Si tú me lo pides me quedaré siempre a tu lado.
- ¡Te lo estoy pidiendo, joder!
Marcos niega con la cabeza y a Lucía se le llenan los ojos de lágrimas, le mira a los ojos y lo entiende todo. Se acerca con furia y le besa en los labios, al principio con rabia y enfado, después ante la respuesta dulce de él con cariño y esperanza.
- Si te tengo a mi lado no me iré a ninguna parte.