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No puedes imaginar cuanto te quiero, ahora los relojes pararán. acercándote a mi pelo, y tu mirada otra vez...

lunes, 12 de julio de 2010

Solo tenía que encontrarla.

Ella estaba ahí, lo había estado siempre, pero él no la había visto hasta entonces. Con ese vestidito corto, como los de antes, y esos labios sonrientes. En cuanto la vio, condenada a aquella postura en ese fotografía para siempre entendió que era Ella la persona a la que había estado esperando. Solo tenía que encontrarla.


Lo abandoné y ahora ha vuelto http://susurramepalabrasaloido.blogspot.com/

5 comentarios:

  1. Me gustan tus relatos y voy a ver qué tal con tu retorno a los susurros.


    yo he abierto un blog hace nada, si te apetece, pásate. =)

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Sí, será un día lluvioso y no hay nada que podamos hacer para cambiarlo. Podemos rezar para que salga el sol, pero eso no parará la lluvia. Puedo ser tu refugio hasta que termine, por favor no pares la lluvia. Déjala caer, déjala caer, déjala caer. Por favor, no pares la lluvia.